domingo, 6 de marzo de 2016
Sexo y mujeres y viceversa.
Este no es un artículo basado en un estudio de ninguna prestigiosa universidad de una ciudad de tercera de un país en vías de desarrollo. Es tan solo un breve artículo sobre lo que pienso y sobre mi experiencia de años de...imaginación..o no.
Lo que es una realidad es que a la mujer se la ha utilizado como objeto de deseo por parte del hombre, quisiera o no quisiera. Sin embargo, ella debía actuar como parte pasiva en este juego, porque si se intuía un atisbo de placer, ya era considerada una perdida, o comúnmente una zorra.
Se critica mucho, y con razón, a aquellos pueblos que practican la ablación, pero salvando las distancias, eso es algo que se ha practicado no solo en remotas ciudades de África, sino también, y no hace mucho tiempo de eso, en Europa, o en esos rincones del planeta que llamamos civilizados.
¿Acaso negar el placer en la mujer, pensar que no tiene derecho a sentirlo no es una forma de ablación? La mujer solo tiene que dejarse hacer y punto. Pues no! Las mujeres tenemos el mismo derecho que los machos de la especie en sentir gustirrinín y no sentirnos culpables.
Somos muchas las que nos da un gran placer y satisfacción poder ver escenas subidas de tono y no escondernos, leer novelas eróticas y comentarlas sin sentirnos seres raros y hasta algunas, las más sortudas, poder practicar actos que en algunos países se considerarían delictivos, pero que si te hacen sentir bien, es lo que importa.
Cada cual es muy libre de vivir el sexo cómo y con quien quiera. Todo está permitido mientras sea algo consensuado entre los participantes. Y si a ti lo que te gusta es la escena del fontanero revisándote las tuberías es tan lícito cómo sentir un látigo en tus posaderas o ser tú la dueña y señora de las esposas y amarrar a aquel/la que quieras.
Tenemos que desmitificar el porno y verlo cómo lo que es. Un juego. Un juego donde todos los participantes acatan las reglas y se divierten. Y da igual si eres hombre o mujer, tu religión o tu cuenta en el banco. Lo importante es participar y divertirse.
domingo, 7 de febrero de 2016
Ars Desamandi, 3.0
Breve relato de como hay cosas que las nuevas tecnologías, o ya no tan nuevas, han cambiado nuestro mundo.
Hoy toca rupturas sentimentales.
Llamadme carca, vintage o incluso decimonónica, pero yo hecho en falta la calidez de una buena ruptura a la antigua usanza. Esas que se hacían cuerpo a cuerpo y no solo cara a cara, desde lejos, vía Skype. Sobre todo, echo de menos el poder romper las cartas y hacer trocitos las fotos. Eso desfogaba un montón. ¡Ahora es tan fácil deshacerse de todo! Un clic al Supr. y ya. Bueno, quizá sea necesario más de un clic. No olvidemos que tenemos que enterrar a nuestro ex y para ello es necesario borrar su existencia entre nuestros amigos de Facebook , seguidores de Twitter y demás redes sociales.
En definitiva, me declaro dama victoriana con derecho a sufrir por desamor y lucir mi pálido rostro en Instagram.
Y escribidme cartas en papel perfumado, que eso me enamora mucho. Y el cartero más. Sobre todo si me llama dos veces….o tres. Ya me entendéis...
viernes, 22 de enero de 2016
Construyendo al hombre perfecto
Querid@s amig@s, el hombre perfecto no existe!. Ya sé que esta es una frase dura, pero cuánto antes la asimilemos mejor nos irá.
Hay mujeres que tienen suerte, y pueden disfrutar de un hombre con las cualidades principales para hacerlos tolerables. En esta entrada no os voy a explicar cuales son las características imprescindibles para considerar potable a un hombre, si no todo lo contrario.
¿Qué tenemos que tener en cuenta para desechar una unión con el sexo opuesto?
Tan solo he nombrado cinco cosillas de nada. No es cuestión de alargar la lista. Bastante difícil está ya el mercado como para hacerse la tiquismiquis.
El orden es completamente aleatorio, y se aconseja que al menos los candidatos a ocupar nuestro corazón cumplan con la mayoría de estas proposiciones.
Ahí va la lista:
1. Que sepa combinar los colores a la hora de vestir.
No hay nada peor que llevar al lado un aprendiz de payaso. Conformémonos con que sepa utilizar el negro y blanco en su vestuario. Estos colores básicos nunca nos pondrán en un aprieto demasiado intolerable. Al menos que decidan ponerse una americana inspirada en el tablero de ajedrez. Claro, que siempre podemos decir que es la última tendencia en la pasarela de Nueva York. Y saldremos airosos de cualquier situación y encima marcaremos tendencia. La gente es muy tolerable con los gustos neoyorkinos.
2. Puntualidad
Tampoco hablo de la famosa puntualidad británica, pero hombre, tener que esperar a un tío mas de quince minutos me parece demasiado. Para algo se han inventado los móviles. Si vas a llegar tarde, avisa. Ni siquiera te pido que inventes una excusa. Solo dime que quedemos mas tarde, y ya está.
3. Ingenioso
Si, ingenioso. Al menos para inventar excusas o mentiras. Porque reconozcámoslo, antes o después los hombres mienten. Lo único que pido es que sean mentiras lo suficientemente inteligentes y elaboradas como para no pillarle. Los hay tan burdos que se les coge a la primera. Al menos, que sean un poquito inteligentes.
4. Que no esté enmadrado
Tener un tío al lado que te esté siempre comparando con tu madre es un tostón. Yo a los Edipo no los quiero para nada. Una cosa es que quieran a su progenitora, lo cual me parece perfecto y lo más natural, y otra cosa es que quieran ver a su madre en cualquier cosa que hagas.
5. Inteligente
Esta es la condición mas difícil de cumplir. Pero si la tienen, se puede pasar del resto de las condiciones. Tener al lado a un tío inteligente es lo mejor que te puedes llevar. Un hombre con el que poder hablar de cualquier tema y que te comprenda es la créme de la créme..pero no nos dejemos engañar, el que sea inteligente no significa que sea perfecto. Estos, a veces, pueden causar mas daño que cualquier otro.
Podría enumerar más características, pero como dije antes, tampoco hay que poner las cosas demasiado difíciles. Además, lo mas importante, es que la persona en cuestión nos haga felices, sin tener en cuenta su atuendo, gustos musicales o literarios. Yo, con que me haga reír ya me tiene ganada. Soy así de facilona!
miércoles, 16 de diciembre de 2015
EL DÍA SEÑALADO
Aún no estaba muy segura de cómo había llegado
hasta allí, pero ahí estaba y debía tomar una decisión . No podía estar
encerrada durante todo el día, porque eso desde luego no iba a solucionar nada.
Dejó de respirar un momento cuando escuchó unos pasos detrás de la puerta. Sabía que sería él. Le había dicho que ese
día no se lo iba a perder. Llevaba tiempo fantaseando con aquello y se quería dar
el capricho. Ella era el tipo de chica que se sentía culpable cuando decía que
no, y él lo sabía.
- -Vamos,
no seas chiquilla y abre la puerta.
- -No
creo que esté bien.
- -Ya
lo hablamos y decidimos que lo haríamos. ¿Me vas a dejar con las ganas?
- -Se
va a dar cuenta…
- -Tendré
mucho cuidado.
Ella oía la
respiración de él, cada vez más agitada. Finalmente claudicó. Ella también
quería hacerlo.
- -Ten
cuidado con el vestido. No quiero que se arrugue o se manche.
- -Pensaba
quitártelo.
- -Demasiados
botones. No daría tiempo de volver a vestirme.
- -Pues
que esperen . Nadie me va a privar de follarte
antes de que te conviertas en una mujer casada.
Ella sonrió.
Él siempre lograba sacarla una sonrisa, y eso era una de las cosas que le
gustaban de él.
Fue breve
pero intenso, muy intenso. La rojez de su rostro le duró hasta que terminó la
ceremonia y la sonrisa la acompañó hasta
la noche, cuando ambos cayeron exhaustos en la cama. Se miraron y rieron como críos.
Aquella
tarde cuando el sacerdote pasó a la sacristía encontró unas bragas olvidadas en
un rincón, debajo del cuadro de la virgen.
-
domingo, 15 de noviembre de 2015
Bares, qué lugares...
No hacía nada más que mirar el reloj. El tipo se estaba retrasando ya más de veinte minutos. Ella era de las que esperan poco, no de la vida, sino de los demás. No entendía muy bien como había llegado a aquella situación. Lorenzo no era precisamente el tipo de hombre que le quitaba el sueño. Era más bien anodino y sin nada interesante a primera vista, sin embargo cuando la invitó a verse en aquel lugar ella no supo negarse. Quizá fuera el tono de su voz. Entre cálido y sargento de artillería. Pensó que podía ser una aventura de contar a sus amigas. Pero ahí estaba ella, esperando a un tío de lo más anodino, vestida con su traje de guerra. Rojo pasión y ajustado como una segunda piel. No sabía muy bien porqué se había vestido así. No es que buscara una aventura con el contable de la empresa, ella era más bien mujer de aventuras pasionales con hombres con pinta de Indiana Jones; y Lorenzo era el prototipo de persona más alejado que hay a un aventurero de leyenda.
Estaba a punto de pedir su segunda copa, cuando la voz de un hombre detrás de ella, clara, potente y varonil, pidió una copa y le dijo al camarero que le sirviera otra a ella. Meli giró su cabeza y se encontró con la imagen soñada de un dios griego. Un hombre alto, moreno, de ojos color mar y sonrisa picarona.
- No necesito que me invite a nada, gracias. Si quiero algo ya lo pediré yo.
- ¿Estás segura que serás capaz de pedir lo que quieres?- contestó él con su voz profunda y algo rasgada.
- Seguro; contestó Meli sabiendo que la realidad no sería esa.
El tipo la miró y sonrió. Sacó un billete de los grandes y le dijo al camarero que se cobrara lo suyo y lo de la dama.
Ella iba a protestar, pero el desconocido ya se había dado media vuelta sin esperar tan siquiera el cambio. Lo único que había dejado era una tarjeta con un nombre, un teléfono y la siguiente frase:
Si te atreves a hacer realidad tus sueños, llámame.
Meli se guardó la tarjeta en su bolso, se bebió de un trago su copa y se largó del lugar sin esperar más al que se suponía que iba a ser su acompañante aquella noche. Antes de salir por la puerta ya estaba marcando el número del desconocido. Se le había caído un sobre a sus pies y ella tenía la intención de devolvérselo. No pensaba quedarse con todo aquel dinero. No quería que pensara que sus sueños tenían un precio.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
EL SECUESTRO
Otro cuento en formato mini para pasar el rato. Un relato basado en uno de los miedos del ser humano. El miedo a ser apartado de manera brusca y brutal de su entorno. Miedo a no saber qué va a ser de nosotros, a no tener la capacidad de controlar nada. Miedo a fin de cuentas a lo desconocido. ¿Hay algo más aterrador?
Ahora os dejo con....
El secuestro
Tenía que haber un
error. Estaba segura. Ella tan solo era una bibliotecaria municipal, donde
apenas iban lectores. No tenía grandes
ingresos, no conocía a nadie de su entorno que fuera millonario y ella no era una gran belleza.
Nada interesante para ser vendida a un jefe Qatarí. Pero allí estaba, maniatada
al cabecero de una desconocida cama, en ropa interior y frente a un tipo con el
rostro tapado por un pasamontañas. Era un tipo fornido y llevaba varios
tatuajes en sus descubiertos brazos.
- - Esto es un error. No sé qué quiere de mí .
- - Lo único que tienes que hacer es callar y
obedecer- dijo el tipo en un tono que no admitía discusión.
- - Si quiere dinero, llevo la tarjeta en el
monedero. Le puedo dar el pin. Quédese con el bolso entero si quiere, pero deje
que me vaya.
El hombre en un rápido movimiento
se puso a horcajadas encima de ella y con una mano le agarró el cuello. Ella
notaba como la presión iba aumentando.¿ Moriría asfixiada? Pero de repente la
escena cambió y el tipo que ella suponía que la quería matar se subió el pasamontañas y dejó su boca
al descubierto. Boca que besaron los labios de ella mientras su mano seguía sujeta
a su cuello.
El tipo empezó a recorrer con la
lengua su barbilla, su cuello…y fue bajando hasta llegar a su pecho izquierdo.
Con la mano libre le bajó la copa del sujetador y sin ningún miramiento le pellizcó el pezón.
-
No tan fuerte, Javi, que me lo vas a arrancar.
sábado, 7 de noviembre de 2015
AMISTADES VIRTUALES O LA NUEVA REALIDAD
Hoy os presento otro de los minicuentos de la serie pequeños relatos. Es un cuento inspirado en cómo las redes sociales han cambiado la manera de conocer a otras personas. Algunos los critican y otros lo alaban. Esto es como todo, pienso yo, no es ni bueno ni malo, solo depende del uso que le de cada uno.
Os dejo con: Amistades virtuales
Leed y divertíos.
La vida no había sido generosa con él, o para ser más
exactos, había sido generosa pero en los lugares y momentos equivocados. Siempre
tuvo exceso de grasa, de joven se le acumulaba en el rostro, en forma de
supurantes granos y ahora de adulto, la lucía en forma de barriga. Era tímido y
le costaba entablar amistad con las personas; sin embargo en las redes sociales
era todo aquello que le hubiera gustado ser y nunca pudo ser. Era un triunfador
en todos los sentidos.
Era capaz de unir las letras con tal maestría que sus frases
pronto fueron conocidas en el mundo virtual. Le llovían los seguidores, y sobre
todo las seguidoras. De entre ellas, una era muy especial. Sabía expresarse con
delicadeza y elegancia. Pronto pasaron a relacionarse a un plano más privado,
aunque nunca sin mostrar su rostro ni tan siquiera su voz.
Pero este tipo de relaciones en algún momento necesita del
contacto físico o al menos visual, para no estancarse. Después de muchas dudas,
él decidió que estaría muy bien poder tomar un café juntos y charlar cara a cara. Ella, reacia en
un principio, acabó por aceptar.
Él llegó primero. No hubiera estado bien hacer esperar a una
señorita. O a una señora, nunca le había preguntado su edad, aunque en realidad
eso no le importaba. Lo que decidió que le preguntaría, una vez estuvo frente a
él, es que cuchilla utilizaba para afeitarse. El apurado era impresionante.
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