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miércoles, 11 de noviembre de 2015

EL SECUESTRO



         Otro cuento en formato mini para pasar el rato. Un relato basado en uno de los miedos del ser humano. El miedo a ser apartado de manera brusca y brutal de su entorno. Miedo a no saber qué va a ser de nosotros, a no tener la capacidad de controlar nada. Miedo a fin de cuentas a lo desconocido. ¿Hay algo  más aterrador?

      Ahora os dejo con....







    El secuestro


Tenía que haber  un error. Estaba segura. Ella tan solo era una bibliotecaria municipal, donde apenas iban lectores.  No tenía grandes ingresos, no conocía a nadie de su entorno que fuera  millonario y ella no era una gran belleza. Nada interesante para ser vendida a un jefe Qatarí. Pero allí estaba, maniatada al cabecero de una desconocida cama, en ropa interior y frente a un tipo con el rostro tapado por un pasamontañas. Era un tipo fornido y llevaba varios tatuajes en sus descubiertos brazos.

-         - Esto es un error. No sé qué quiere de mí .
-       -   Lo único que tienes que hacer es callar y obedecer- dijo el tipo en un tono que no admitía discusión.
-       -  Si quiere dinero, llevo la tarjeta en el monedero. Le puedo dar el pin. Quédese con el bolso entero si quiere, pero deje que me vaya.

El hombre en un rápido movimiento se puso a horcajadas encima de ella y con una mano le agarró el cuello. Ella notaba como la presión iba aumentando.¿ Moriría asfixiada? Pero de repente la escena cambió y el tipo que ella suponía que la quería  matar se subió el pasamontañas y dejó su boca al descubierto. Boca que besaron los labios de ella mientras su mano seguía sujeta a su cuello.
El tipo empezó a recorrer con la lengua su barbilla, su cuello…y fue bajando hasta llegar a su pecho izquierdo. Con la mano libre le bajó la copa del sujetador  y sin ningún miramiento le pellizcó el pezón.

-          No tan fuerte, Javi, que me lo vas a arrancar.

sábado, 7 de noviembre de 2015

AMISTADES VIRTUALES O LA NUEVA REALIDAD



Hoy os presento otro de los minicuentos de la serie pequeños relatos. Es  un cuento inspirado en cómo las redes sociales han cambiado la manera de conocer a otras personas. Algunos los critican y otros lo alaban. Esto es como todo, pienso yo, no es ni bueno ni malo, solo depende del uso que le de cada uno.
Os dejo con: Amistades virtuales
Leed y divertíos.






La vida no había sido generosa con él, o para ser más exactos, había sido generosa pero en los lugares y momentos equivocados. Siempre tuvo exceso de grasa, de joven se le acumulaba en el rostro, en forma de supurantes granos y ahora de adulto, la lucía en forma de barriga. Era tímido y le costaba entablar amistad con las personas; sin embargo en las redes sociales era todo aquello que le hubiera gustado ser y nunca pudo ser. Era un triunfador  en todos los sentidos.

Era capaz de unir las letras con tal maestría que sus frases pronto fueron conocidas en el mundo virtual. Le llovían los seguidores, y sobre todo las seguidoras. De entre ellas, una era muy especial. Sabía expresarse con delicadeza y elegancia. Pronto pasaron a relacionarse a un plano más privado, aunque nunca sin mostrar su rostro ni tan siquiera su voz.

Pero este tipo de relaciones en algún momento necesita del contacto físico o al menos visual, para no estancarse. Después de muchas dudas, él decidió que estaría muy bien poder tomar un café  juntos y charlar cara a cara. Ella, reacia en un principio, acabó por aceptar.


Él llegó primero. No hubiera estado bien hacer esperar a una señorita. O a una señora, nunca le había preguntado su edad, aunque en realidad eso no le importaba. Lo que decidió que le preguntaría, una vez estuvo frente a él, es que cuchilla utilizaba para afeitarse. El apurado era impresionante.

domingo, 25 de octubre de 2015

Cuanto más trabajo hay, más pobres somos.





Como ya os he comentado en otras ocasiones, no soy analista ni tan siquiera entendida en el mundo del politiqueo patrio. Pero hay cosas donde no es necesario ser un entendido, para comprender que nos están vendiendo una moto; y no precisamente la de Marc Márquez. Sino una moto baratera a precio de Valentino Rossi.
España no va bien. Se empeñe quien se empeñe en decir lo contrario. Generalmente, los empeñadores son esos seres que nos gobiernan. Esta gente se aplaude y se dan palmadas en la espalda, cual monos de zoo, cuando las estadísticas dicen que hay menos paro. Y ahí se quedan. Pero la realidad es que hay menos paro, pero más pobres. ¿Y esto como puede ser? Muy sencillo, mis queridos bípedos pensantes. Hay más gente trabajando, pero cobrando un sueldo de miseria.
   Quizá a estos mandamases se les haya olvidado que la gente trabaja para poder vivir, no para estar entretenidos. Que para eso ya están los hobbies.
Vivimos en un país donde cada vez se le exige más a la clase trabajadora para ser eso, trabajadora; y menos a los empresarios.
   El gobierno aplaude a cualquiera que monta una empresa y "rescata" de las listas del paro a unas cuantas personas. Le da igual en qué condiciones. Lo único que cuenta es que su lista de "malditos parados" vaya menguando. Y la realidad es que a medida que crecen los trabajadores aumentan los pobres. ¿Raro? No, esto es España. Aquí los empresarios disfrutan llevando una vida de jeques árabes mientras sus huestes de asalariados apenas pueden vivir. Es una imagen de lo mas tercermundista, pero a ellos se la suda. En el fondo, la mayoría de los empresarios de este país está compuesto por unos sátrapas hedonistas, donde lo único que les importa es su bienestar. Ellos están arriba y el resto abajo; ¡que se jodan!



Y mientras la sociedad se empobrece, ¿qué hace nuestro gobierno? Pues básicamente mirar a otro lado y maquillar la realidad. Hay que reconocer que como estilistas son de lo mejorcito. Aunque aún les queda mucho trabajo para maquillar a su líder y presentarlo como un ser inteligente y resolutivo.
Nuestro "querido" Mariano ha ido de mal a peor. Su ya escaso carisma ha ido mermando hasta llegar al submundo.
A veces me da por pensar, cómo un tío tan "supuestamente" espabilao como Aznar, pudo elegir como sustituto a un ser tan anodino como nuestro actual presidente. Y mi imaginación me lleva a deducir que quizá Chema conocía las tropelías del que era su segundo, Rodrigo Rato, pero que le daba reparo decir nada a la justicia, porque quizá muy cerca de él, casi en su vida familiar, se podía encontrar con gente con los mismo reparos que su vicepresidente, a la hora de meter mano, a lo que no era suyo.
Pero vamos, todo esto es...supuestamente.
Al igual, que supuestamente este cambio de hora, es para ahorrar energía. Yo sinceramente no lo noto. Para mí es tan cara con una hora de adelanto que con una hora de retraso. El retraso que se piensan que tenemos los contribuyentes...
Y no quiero seguir con más, porque me solivianto y me viene fatal para el cutis. Y ya solo me faltaba que encima que los de arriba son los dueños de mi bolsillo, lo sean también de  mi pellejo. ¡Y por ahí no paso!

Pequeños relatos de una bloguera aficionada



Con este pequeño relato comienzo una nueva andadura, sin dejar lo demás, por supuesto, en el blog. 
Se trata de ir escribiendo pequeños relatos misceláneos. No habrá ningún hilo conductor. Todo será capricho de mi imaginación o de la imaginación de quienes quieran participar en este apartado. 
Sin más dilación os presento: 

                                                    EL AUTOBÚS


Era una de esas frías, húmedas y desapacibles mañanas invernales, donde lo que menos apetece es salir de la cama; sin embargo ella  sonrió cuando sonó el despertador y siguió con cara de felicidad bajo la ducha, desayunando y maquillándose.
Estaban a punto de dar las 7:00 cuando salió del portal y se dirigió con pasos rápidos hasta la parada del autobús. Era cabecera de línea y ella la primera y única pasajera de esa parada. Él ya estaba allí. Fumando y con la cara de pilluelo que le caracterizaba. Cuando ella se acercó él tiró el cigarro, pulsó el botón de apertura de puerta y ella subió delante de él contoneando el trasero. Sabía que él lo estaría mirando. Se sentó donde era su costumbre. En el asiento  más cercano al conductor. Él solo tenía que girar un poco la cabeza para verla. Y esa mañana vio que ella no llevaba bragas.

domingo, 11 de octubre de 2015

Penny Dreadful, el gótico-victoriano se hizo serie....


Hoy toca crítica serial, de serie que no de seria. Con Penny Dreadful las risas están olvidadas, pero no las emociones, las sensaciones....en Penny Dreadful puedes disfrutar del misterio, de la sensualidad, del morbo...de unas imágenes maravillosas y una música envolvente. 
Pero ya es hora de que me calle y hable nuestra crítica, Paloma Muñoz. Léanla y disfruten.




PENNY DREADFUL. SEGUNDA TEMPORADA

HORROR Y POESÍA




A mediados del mes de julio finalizó la segunda temporada de Penny Dreadful y, en medio de sudores, calor, y una supermegaexpectación, pude asistir al final de la segunda temporada de esta serie inenarrable y que supera a la primera en efectos gore-shock, porque hay escenas que son eso: muy gores y muy traumáticas que no voy a describir.
A lo mejor, yo estoy exagerando, y la cosa se reduce a una confrontación entre héroes-antihéroes con el cielo y el infierno a sus espaldas, contra seres sobrenaturales que desean esclavizar a la Humanidad y que van rumiando su maldad, crueldad y abominables prácticas a lo largo de los diez capítulos.
Pero hay momentos muy alucinantes de este desparrame ―cada vez más suculento― que han dejado una profunda huella en mi gótico espíritu.
Ya comenté en alguna ocasión que Penny Dreadful no se priva de nada.
Hace bien el creador de la serie, John Logan, ya en harina, vamos a por todas y que salga el sol por Antequera. No sé si saldrá el sol por Antequera, pero a mí me ha salido un enganche espectacular. Sobre todo por el personaje de La Criatura que interpreta como Dios, el adorable Rory Kinnear.
Pero también por otros personajes que ofrecen una visión del Londres victoriano y de la sociedad de esa época, de una forma distinta, original y muy estimulante.
El afeminado egiptólogo, Sir Ferdinand Lyle, interpretado con alma y elegancia por el gran histriónico Simon Russell Beale, resulta un personaje que se te hace profundamente simpático.
Su evolución junto con La Criatura, que en esta segunda temporada se hace llamar John Clare como el poeta inglés, es de lo más gratificante y emotivo que he visto hasta el momento.
Una enorme Helen McRory que está maravillosa como Evelyn Poole, que sirve a un poderoso señor, ofreciéndole sacrificios de recién nacidos a cambio de una inmortalidad que se le antoja poderosa y triste a la vez.
Vudús, muñecos de cera de aspecto diabólico, una mansión muy apropiada para pasar un fin de semana en Halloween y el pandemónium de brujas capitaneadas por la hija de la señora Poole, la bella, cruel y perversa Hécate, cuyo nombre evoca oscuridad y terror.
Un siniestro museo de cera que no es precisamente el Museo de Madame Tussaud y que depara sorpresas al poético John Clare.
La novia de La Criatura, bautizada por “el buen doctor” como Lily, la flor de la vida y el renacimiento, que traerá ―se supone― consecuencias funestas para la Humanidad, si no se le
pone freno, junto con su “asociado y amante inmortal” Dorian Gray, un personaje fascinante, y que en manos de Reeve Carney, pierde mi interés
El desdichado Ethan Chandler, convertido, muy a su pesar, en un lobezno que asesina indiscriminadamente y que siente un profundo amor y admiración por la señorita Vanessa Ives.
Y mientras asistimos a sobrecogedoras escenas sangrientas, espeluznantes y traumáticas, nos adentramos en un ambiente caldeado por las velas y las llamas de los braseros en la penumbra bajo las vías del tren, refugio para los desheredados, los enfermos, los mendigos y los apestados de una sociedad cruel que nada en la abundancia, ahogando en la miseria a los que no tienen nada, escuchamos la cálida voz de John Clare charlando con Vanessa Ives en unas memorables escenas que te envuelven el corazón.
Kinnear recita con sentimiento unos versos de John Clare:
Soy
“Soy –aunque a nadie le importe ni lo sepa–; los míos me huyen como a un mal recuerdo; yo solo me consumo por mis penas.”
Y el poema de William Blake:
“Para ver el mundo en un grano de arena
Y el cielo en una flor silvestre
Abarca el infinito en la palma de tu mano
Y la Eternidad en una hora.”
Mucho horror y mucha poesía.





Paloma Muñoz

miércoles, 16 de septiembre de 2015

De tradiciones que merecen una buena traición





       De todos es sabido que las tradiciones forman la idiosincrasia de un pueblo, y el respetarlas está bien, siempre que no hagan daño a nadie; entendiendo por nadie tanto a personas como animales, y si me apuráis hasta metería en la categoría a las plantas. Cualquier acción que sirva como divertimento a costa del dolor ajeno me parece inadmisible. A no ser que la otra parte esté de acuerdo en que se le infrinja este dolor, pero claro ya nos meteríamos en un tema que nada tiene que ver con las tradiciones y el folklore de una nación.
 Nota: hablar de temas bedesemeros en próxima entrega....
Bueno, que ya me empiezo a ir por las ramas,como casi siempre. La cuestión es que hay tradiciones que debieran haberse erradicado hace ya mucho tiempo. Un claro ejemplo es el tan tristemente famoso caso del Toro de la Vega.
    
    Es posible que en un pasado tirando a remoto la valía de un hombre se midiera por su lucha contra una bestia, en este caso un toro, en otros un león. Lo que se tuviera a mano. Pero creo que los cánones de valentía ya no se miden así. Ahora el valiente es el que se enfrenta a un trabajo mal pagado, en unas condiciones pésimas, y acude a él día tras día con la esperanza a punto de quebrarse de que su vida mejorará. Valiente es el que tiene que tomar la decisión de seguir pagando una hipoteca abusiva o dar de comer a sus hijos, valiente es el que se cae y se vuelve a levantar.

   Si la sociedad ha cambiado y por ende la manera de pensar, ¿porqué seguimos promoviendo actos bárbaros de una sociedad sin civilizar? Puede que sea porque aún queda un sector de esa sociedad que no ha avanzado. Es posible que en sus bolsillos lleven móviles de última tecnología, pero sus mentes son tan prehistóricas como el hombre de Atapuerca.


   Yo me pregunto si estos seres también estarían a favor de que en los circos o en este caso en las plazas se echaran a infieles, o a personas que políticamente no piensan como ellos a ser devorados por bestias salvajes o que volviera el derecho de pernada, y en cada localidad el alcalde tuviera el honor de "estrenar" a la novia. Todo esto son tradiciones, ¿porqué no dejarlas también?



   Tengo la sensación de que muchos piensan que sin los toros, este país perdería su identidad. ¿Pero de verdad nos gusta que esa sea la imagen que tengan de nosotros fuera de  nuestras fronteras? Y todavía nos preguntaremos porqué no nos toman en serio. Seguimos siendo en algunos aspectos un país de pandereta, de pan y circo..o fútbol. ¡Cómo no vamos a ser el país de recreo de los ricos, si somos todo un espectáculo!

   Está visto que en el fondo aún somos unos salvajes, aunque cada vez van quedando menos, eso también hay que reconocerlo. Quizá en un par de generaciones estemos a la altura de un país civilizado, de los de verdad. Aunque ¿qué país es totalmente civilizado? 


domingo, 6 de septiembre de 2015

Cinco pasos sencillos para hacer feliz a un hombre








¡Ay, los hombres!...esos animalillos que pululan a nuestro alrededor y que pueden ser adorables a la par que diablillos y siempre unos niños.

Supongo que vosotras al igual que yo, os habréis preguntado alguna vez qué hacer con ellos. Hay días que dan ganas de matarlos y trocear su cadáver, para servirlos en una posterior sopa de picadillo; y otros días, en cambio, te hacen rozar el cielo y sentirte la mujer más feliz del mundo. Y es precisamente por esos días, que he decidido publicar esta entrada. Si ellos son felices, nosotras seremos felices. Sí, lo habéis adivinado; en realidad lo hago por nosotras.

PASO 1

Por mucho que ellos se crean que son el sexo fuerte,( las cosas por mucho repetirlas no tienen que terminar siendo verdad), no son mas que humanos asustados ante los cambios de la vida. Les asusta que su equipo pierda, les asusta perder pelo, les asusta ganar barriguilla, les asusta quedarse sin cerveza...Pues ahí tenemos que estar nosotras tomando las riendas y poniéndolos firmes. Y la firmeza se consigue comprándole zumos, apuntándolos a un gimnasio y bailar semidesnuda delante de ellos a la hora del partido. Para lo del pelo no tengo solución. ¡Lo siento, chicas!...ya veréis como a la larga os agradecerán estos desvelos.




PASO 2

Comprarnos esa lencería maravillosa que cuesta un ojo de la cara y parte del otro. Por supuesto, la compra la cargaremos a cuenta de él. Nosotras nos sacrificamos con esos modelitos imposibles y ellos colaboran con su tarjeta. Las parejas tienen que compartirlo todo. Y al final, los que salen ganando son ellos, que disfrutan de la panorámica que les vamos a ofrecer.





PASO 3

A los hombres se los conquista por el estómago. Pues bien, como los queremos contentos que mejor que ir a los mejores restaurantes de nuestra ciudad y si me apuráis mucho y de verdad queréis hacer felices a vuestros chicos, llevadlos fuera del país. Hay todo un mundo gastronómico fuera de nuestras fronteras.


PASO 4 

Está comprobado que los hombres que saben trabajar con sus manos son unos hombres satisfechos. Habéis oído hablar de algún manitas deprimido?.yo, tampoco.Pues hagamos las delicias de nuestros muchachotes llevándolos a Ikea y que nos monten un armario para nuestros vestidos. Ellos estarán encantados de poder demostrarnos sus dotes constructoras.
           



PASO 5

Ellos, a fin de cuentas son también en el fondo un poco como nosotras. Les gustan los mimos, las caricias, sentirse guapos..y todo ello lo podemos encontrar en un spa maravilloso de un hotel de cinco estrellas. Hay unas sesiones para parejas que son toda una delicia. Vuestro chico, después de una buena exfoliación va a salir encantado y con ganas de repetir. No hay nada que una más a una pareja que un buen masaje y exfoliación conjunta.



Espero que con estos sencillos pasos podáis gozar de un hombre feliz...Lo sé, chicas, a veces tenemos que sacrificarnos un poco, pero todo sea por nuestros amorcitos.