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Amante de la lectura, los viajes, cine, series y una buena charla.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

EL DÍA SEÑALADO







Aún  no estaba muy segura de cómo había llegado hasta allí, pero ahí estaba y debía tomar una decisión . No podía estar encerrada durante todo el día, porque eso desde luego no iba a solucionar nada. Dejó de respirar un momento cuando escuchó unos pasos detrás de la puerta.  Sabía que sería él. Le había dicho que ese día no se lo iba a perder. Llevaba tiempo fantaseando con aquello y se quería dar el capricho. Ella era el tipo de chica que se sentía culpable cuando decía que no, y él lo sabía.
-         -Vamos, no seas chiquilla y abre la puerta.
-         -No creo que esté bien.
-         -Ya lo hablamos y decidimos que lo haríamos. ¿Me vas a dejar con las ganas?
-         -Se va a  dar cuenta…
-         -Tendré mucho cuidado.

Ella oía la respiración de él, cada vez más agitada. Finalmente claudicó. Ella también quería hacerlo.
-         -Ten cuidado con el vestido. No quiero que se arrugue o se manche.
-        -Pensaba quitártelo.
-         -Demasiados botones. No daría tiempo de volver a vestirme.
-         -Pues que esperen .  Nadie me va a privar de follarte antes de que te conviertas en una mujer casada.

Ella sonrió. Él siempre lograba sacarla una sonrisa, y eso era una de las cosas que le gustaban de él.
Fue breve pero intenso, muy intenso. La rojez de su rostro le duró hasta que terminó la ceremonia y la sonrisa  la acompañó hasta la noche, cuando ambos cayeron exhaustos en la cama. Se miraron y rieron como críos.

Aquella tarde cuando el sacerdote pasó a la sacristía encontró unas bragas olvidadas en un rincón, debajo del cuadro de la virgen.

-           


domingo, 15 de noviembre de 2015

Bares, qué lugares...






    No  hacía nada más que mirar el reloj. El tipo se estaba retrasando ya más de veinte minutos. Ella era de las que esperan poco, no de la vida, sino de los demás. No entendía muy bien como había llegado a aquella situación. Lorenzo no era precisamente el tipo de hombre que le quitaba el sueño. Era más bien anodino y sin nada interesante a primera vista, sin embargo cuando la invitó a verse en aquel lugar ella no supo negarse. Quizá fuera el tono de su voz. Entre cálido y sargento de artillería. Pensó que podía ser una aventura de contar a sus amigas. Pero ahí estaba ella, esperando a un tío de lo más anodino, vestida con su traje de guerra. Rojo pasión y ajustado como una segunda piel. No sabía muy bien porqué se había vestido así. No es que buscara una aventura con el contable de la empresa, ella era más bien mujer de aventuras pasionales con hombres con pinta de Indiana Jones; y Lorenzo era el prototipo de persona más alejado que hay a un aventurero de leyenda.
Estaba a punto de pedir su segunda copa, cuando la voz de un hombre detrás de ella, clara, potente y varonil, pidió una copa y le dijo al camarero que le sirviera otra a ella. Meli giró su cabeza y se encontró con la imagen soñada de un dios griego. Un hombre alto, moreno, de ojos color mar y sonrisa picarona.
- No necesito que me invite a nada, gracias. Si quiero algo ya lo pediré yo.
- ¿Estás segura que serás capaz de pedir lo que quieres?- contestó él con su voz profunda y algo rasgada.
- Seguro; contestó Meli sabiendo que la realidad no sería esa.

El tipo la miró y sonrió. Sacó un billete de los grandes y le dijo al camarero que se cobrara lo suyo y lo de la dama.
Ella iba a protestar, pero el desconocido ya se había dado media vuelta sin esperar tan siquiera el cambio. Lo único que había dejado era una tarjeta con un nombre, un teléfono y la siguiente frase:
Si te atreves a hacer realidad tus sueños, llámame.

Meli se guardó la tarjeta en su bolso, se bebió de un trago su copa y se largó del lugar sin esperar más al que se suponía que iba a ser su acompañante aquella noche. Antes de salir por la puerta ya estaba marcando el número del desconocido. Se le había caído un sobre a sus pies y ella tenía la intención de devolvérselo. No pensaba quedarse con todo aquel dinero. No quería que pensara que sus sueños tenían un precio.


miércoles, 11 de noviembre de 2015

EL SECUESTRO



         Otro cuento en formato mini para pasar el rato. Un relato basado en uno de los miedos del ser humano. El miedo a ser apartado de manera brusca y brutal de su entorno. Miedo a no saber qué va a ser de nosotros, a no tener la capacidad de controlar nada. Miedo a fin de cuentas a lo desconocido. ¿Hay algo  más aterrador?

      Ahora os dejo con....







    El secuestro


Tenía que haber  un error. Estaba segura. Ella tan solo era una bibliotecaria municipal, donde apenas iban lectores.  No tenía grandes ingresos, no conocía a nadie de su entorno que fuera  millonario y ella no era una gran belleza. Nada interesante para ser vendida a un jefe Qatarí. Pero allí estaba, maniatada al cabecero de una desconocida cama, en ropa interior y frente a un tipo con el rostro tapado por un pasamontañas. Era un tipo fornido y llevaba varios tatuajes en sus descubiertos brazos.

-         - Esto es un error. No sé qué quiere de mí .
-       -   Lo único que tienes que hacer es callar y obedecer- dijo el tipo en un tono que no admitía discusión.
-       -  Si quiere dinero, llevo la tarjeta en el monedero. Le puedo dar el pin. Quédese con el bolso entero si quiere, pero deje que me vaya.

El hombre en un rápido movimiento se puso a horcajadas encima de ella y con una mano le agarró el cuello. Ella notaba como la presión iba aumentando.¿ Moriría asfixiada? Pero de repente la escena cambió y el tipo que ella suponía que la quería  matar se subió el pasamontañas y dejó su boca al descubierto. Boca que besaron los labios de ella mientras su mano seguía sujeta a su cuello.
El tipo empezó a recorrer con la lengua su barbilla, su cuello…y fue bajando hasta llegar a su pecho izquierdo. Con la mano libre le bajó la copa del sujetador  y sin ningún miramiento le pellizcó el pezón.

-          No tan fuerte, Javi, que me lo vas a arrancar.

sábado, 7 de noviembre de 2015

AMISTADES VIRTUALES O LA NUEVA REALIDAD



Hoy os presento otro de los minicuentos de la serie pequeños relatos. Es  un cuento inspirado en cómo las redes sociales han cambiado la manera de conocer a otras personas. Algunos los critican y otros lo alaban. Esto es como todo, pienso yo, no es ni bueno ni malo, solo depende del uso que le de cada uno.
Os dejo con: Amistades virtuales
Leed y divertíos.






La vida no había sido generosa con él, o para ser más exactos, había sido generosa pero en los lugares y momentos equivocados. Siempre tuvo exceso de grasa, de joven se le acumulaba en el rostro, en forma de supurantes granos y ahora de adulto, la lucía en forma de barriga. Era tímido y le costaba entablar amistad con las personas; sin embargo en las redes sociales era todo aquello que le hubiera gustado ser y nunca pudo ser. Era un triunfador  en todos los sentidos.

Era capaz de unir las letras con tal maestría que sus frases pronto fueron conocidas en el mundo virtual. Le llovían los seguidores, y sobre todo las seguidoras. De entre ellas, una era muy especial. Sabía expresarse con delicadeza y elegancia. Pronto pasaron a relacionarse a un plano más privado, aunque nunca sin mostrar su rostro ni tan siquiera su voz.

Pero este tipo de relaciones en algún momento necesita del contacto físico o al menos visual, para no estancarse. Después de muchas dudas, él decidió que estaría muy bien poder tomar un café  juntos y charlar cara a cara. Ella, reacia en un principio, acabó por aceptar.


Él llegó primero. No hubiera estado bien hacer esperar a una señorita. O a una señora, nunca le había preguntado su edad, aunque en realidad eso no le importaba. Lo que decidió que le preguntaría, una vez estuvo frente a él, es que cuchilla utilizaba para afeitarse. El apurado era impresionante.

domingo, 25 de octubre de 2015

Cuanto más trabajo hay, más pobres somos.





Como ya os he comentado en otras ocasiones, no soy analista ni tan siquiera entendida en el mundo del politiqueo patrio. Pero hay cosas donde no es necesario ser un entendido, para comprender que nos están vendiendo una moto; y no precisamente la de Marc Márquez. Sino una moto baratera a precio de Valentino Rossi.
España no va bien. Se empeñe quien se empeñe en decir lo contrario. Generalmente, los empeñadores son esos seres que nos gobiernan. Esta gente se aplaude y se dan palmadas en la espalda, cual monos de zoo, cuando las estadísticas dicen que hay menos paro. Y ahí se quedan. Pero la realidad es que hay menos paro, pero más pobres. ¿Y esto como puede ser? Muy sencillo, mis queridos bípedos pensantes. Hay más gente trabajando, pero cobrando un sueldo de miseria.
   Quizá a estos mandamases se les haya olvidado que la gente trabaja para poder vivir, no para estar entretenidos. Que para eso ya están los hobbies.
Vivimos en un país donde cada vez se le exige más a la clase trabajadora para ser eso, trabajadora; y menos a los empresarios.
   El gobierno aplaude a cualquiera que monta una empresa y "rescata" de las listas del paro a unas cuantas personas. Le da igual en qué condiciones. Lo único que cuenta es que su lista de "malditos parados" vaya menguando. Y la realidad es que a medida que crecen los trabajadores aumentan los pobres. ¿Raro? No, esto es España. Aquí los empresarios disfrutan llevando una vida de jeques árabes mientras sus huestes de asalariados apenas pueden vivir. Es una imagen de lo mas tercermundista, pero a ellos se la suda. En el fondo, la mayoría de los empresarios de este país está compuesto por unos sátrapas hedonistas, donde lo único que les importa es su bienestar. Ellos están arriba y el resto abajo; ¡que se jodan!



Y mientras la sociedad se empobrece, ¿qué hace nuestro gobierno? Pues básicamente mirar a otro lado y maquillar la realidad. Hay que reconocer que como estilistas son de lo mejorcito. Aunque aún les queda mucho trabajo para maquillar a su líder y presentarlo como un ser inteligente y resolutivo.
Nuestro "querido" Mariano ha ido de mal a peor. Su ya escaso carisma ha ido mermando hasta llegar al submundo.
A veces me da por pensar, cómo un tío tan "supuestamente" espabilao como Aznar, pudo elegir como sustituto a un ser tan anodino como nuestro actual presidente. Y mi imaginación me lleva a deducir que quizá Chema conocía las tropelías del que era su segundo, Rodrigo Rato, pero que le daba reparo decir nada a la justicia, porque quizá muy cerca de él, casi en su vida familiar, se podía encontrar con gente con los mismo reparos que su vicepresidente, a la hora de meter mano, a lo que no era suyo.
Pero vamos, todo esto es...supuestamente.
Al igual, que supuestamente este cambio de hora, es para ahorrar energía. Yo sinceramente no lo noto. Para mí es tan cara con una hora de adelanto que con una hora de retraso. El retraso que se piensan que tenemos los contribuyentes...
Y no quiero seguir con más, porque me solivianto y me viene fatal para el cutis. Y ya solo me faltaba que encima que los de arriba son los dueños de mi bolsillo, lo sean también de  mi pellejo. ¡Y por ahí no paso!

Pequeños relatos de una bloguera aficionada



Con este pequeño relato comienzo una nueva andadura, sin dejar lo demás, por supuesto, en el blog. 
Se trata de ir escribiendo pequeños relatos misceláneos. No habrá ningún hilo conductor. Todo será capricho de mi imaginación o de la imaginación de quienes quieran participar en este apartado. 
Sin más dilación os presento: 

                                                    EL AUTOBÚS


Era una de esas frías, húmedas y desapacibles mañanas invernales, donde lo que menos apetece es salir de la cama; sin embargo ella  sonrió cuando sonó el despertador y siguió con cara de felicidad bajo la ducha, desayunando y maquillándose.
Estaban a punto de dar las 7:00 cuando salió del portal y se dirigió con pasos rápidos hasta la parada del autobús. Era cabecera de línea y ella la primera y única pasajera de esa parada. Él ya estaba allí. Fumando y con la cara de pilluelo que le caracterizaba. Cuando ella se acercó él tiró el cigarro, pulsó el botón de apertura de puerta y ella subió delante de él contoneando el trasero. Sabía que él lo estaría mirando. Se sentó donde era su costumbre. En el asiento  más cercano al conductor. Él solo tenía que girar un poco la cabeza para verla. Y esa mañana vio que ella no llevaba bragas.

domingo, 11 de octubre de 2015

Penny Dreadful, el gótico-victoriano se hizo serie....


Hoy toca crítica serial, de serie que no de seria. Con Penny Dreadful las risas están olvidadas, pero no las emociones, las sensaciones....en Penny Dreadful puedes disfrutar del misterio, de la sensualidad, del morbo...de unas imágenes maravillosas y una música envolvente. 
Pero ya es hora de que me calle y hable nuestra crítica, Paloma Muñoz. Léanla y disfruten.




PENNY DREADFUL. SEGUNDA TEMPORADA

HORROR Y POESÍA




A mediados del mes de julio finalizó la segunda temporada de Penny Dreadful y, en medio de sudores, calor, y una supermegaexpectación, pude asistir al final de la segunda temporada de esta serie inenarrable y que supera a la primera en efectos gore-shock, porque hay escenas que son eso: muy gores y muy traumáticas que no voy a describir.
A lo mejor, yo estoy exagerando, y la cosa se reduce a una confrontación entre héroes-antihéroes con el cielo y el infierno a sus espaldas, contra seres sobrenaturales que desean esclavizar a la Humanidad y que van rumiando su maldad, crueldad y abominables prácticas a lo largo de los diez capítulos.
Pero hay momentos muy alucinantes de este desparrame ―cada vez más suculento― que han dejado una profunda huella en mi gótico espíritu.
Ya comenté en alguna ocasión que Penny Dreadful no se priva de nada.
Hace bien el creador de la serie, John Logan, ya en harina, vamos a por todas y que salga el sol por Antequera. No sé si saldrá el sol por Antequera, pero a mí me ha salido un enganche espectacular. Sobre todo por el personaje de La Criatura que interpreta como Dios, el adorable Rory Kinnear.
Pero también por otros personajes que ofrecen una visión del Londres victoriano y de la sociedad de esa época, de una forma distinta, original y muy estimulante.
El afeminado egiptólogo, Sir Ferdinand Lyle, interpretado con alma y elegancia por el gran histriónico Simon Russell Beale, resulta un personaje que se te hace profundamente simpático.
Su evolución junto con La Criatura, que en esta segunda temporada se hace llamar John Clare como el poeta inglés, es de lo más gratificante y emotivo que he visto hasta el momento.
Una enorme Helen McRory que está maravillosa como Evelyn Poole, que sirve a un poderoso señor, ofreciéndole sacrificios de recién nacidos a cambio de una inmortalidad que se le antoja poderosa y triste a la vez.
Vudús, muñecos de cera de aspecto diabólico, una mansión muy apropiada para pasar un fin de semana en Halloween y el pandemónium de brujas capitaneadas por la hija de la señora Poole, la bella, cruel y perversa Hécate, cuyo nombre evoca oscuridad y terror.
Un siniestro museo de cera que no es precisamente el Museo de Madame Tussaud y que depara sorpresas al poético John Clare.
La novia de La Criatura, bautizada por “el buen doctor” como Lily, la flor de la vida y el renacimiento, que traerá ―se supone― consecuencias funestas para la Humanidad, si no se le
pone freno, junto con su “asociado y amante inmortal” Dorian Gray, un personaje fascinante, y que en manos de Reeve Carney, pierde mi interés
El desdichado Ethan Chandler, convertido, muy a su pesar, en un lobezno que asesina indiscriminadamente y que siente un profundo amor y admiración por la señorita Vanessa Ives.
Y mientras asistimos a sobrecogedoras escenas sangrientas, espeluznantes y traumáticas, nos adentramos en un ambiente caldeado por las velas y las llamas de los braseros en la penumbra bajo las vías del tren, refugio para los desheredados, los enfermos, los mendigos y los apestados de una sociedad cruel que nada en la abundancia, ahogando en la miseria a los que no tienen nada, escuchamos la cálida voz de John Clare charlando con Vanessa Ives en unas memorables escenas que te envuelven el corazón.
Kinnear recita con sentimiento unos versos de John Clare:
Soy
“Soy –aunque a nadie le importe ni lo sepa–; los míos me huyen como a un mal recuerdo; yo solo me consumo por mis penas.”
Y el poema de William Blake:
“Para ver el mundo en un grano de arena
Y el cielo en una flor silvestre
Abarca el infinito en la palma de tu mano
Y la Eternidad en una hora.”
Mucho horror y mucha poesía.





Paloma Muñoz

miércoles, 16 de septiembre de 2015

De tradiciones que merecen una buena traición





       De todos es sabido que las tradiciones forman la idiosincrasia de un pueblo, y el respetarlas está bien, siempre que no hagan daño a nadie; entendiendo por nadie tanto a personas como animales, y si me apuráis hasta metería en la categoría a las plantas. Cualquier acción que sirva como divertimento a costa del dolor ajeno me parece inadmisible. A no ser que la otra parte esté de acuerdo en que se le infrinja este dolor, pero claro ya nos meteríamos en un tema que nada tiene que ver con las tradiciones y el folklore de una nación.
 Nota: hablar de temas bedesemeros en próxima entrega....
Bueno, que ya me empiezo a ir por las ramas,como casi siempre. La cuestión es que hay tradiciones que debieran haberse erradicado hace ya mucho tiempo. Un claro ejemplo es el tan tristemente famoso caso del Toro de la Vega.
    
    Es posible que en un pasado tirando a remoto la valía de un hombre se midiera por su lucha contra una bestia, en este caso un toro, en otros un león. Lo que se tuviera a mano. Pero creo que los cánones de valentía ya no se miden así. Ahora el valiente es el que se enfrenta a un trabajo mal pagado, en unas condiciones pésimas, y acude a él día tras día con la esperanza a punto de quebrarse de que su vida mejorará. Valiente es el que tiene que tomar la decisión de seguir pagando una hipoteca abusiva o dar de comer a sus hijos, valiente es el que se cae y se vuelve a levantar.

   Si la sociedad ha cambiado y por ende la manera de pensar, ¿porqué seguimos promoviendo actos bárbaros de una sociedad sin civilizar? Puede que sea porque aún queda un sector de esa sociedad que no ha avanzado. Es posible que en sus bolsillos lleven móviles de última tecnología, pero sus mentes son tan prehistóricas como el hombre de Atapuerca.


   Yo me pregunto si estos seres también estarían a favor de que en los circos o en este caso en las plazas se echaran a infieles, o a personas que políticamente no piensan como ellos a ser devorados por bestias salvajes o que volviera el derecho de pernada, y en cada localidad el alcalde tuviera el honor de "estrenar" a la novia. Todo esto son tradiciones, ¿porqué no dejarlas también?



   Tengo la sensación de que muchos piensan que sin los toros, este país perdería su identidad. ¿Pero de verdad nos gusta que esa sea la imagen que tengan de nosotros fuera de  nuestras fronteras? Y todavía nos preguntaremos porqué no nos toman en serio. Seguimos siendo en algunos aspectos un país de pandereta, de pan y circo..o fútbol. ¡Cómo no vamos a ser el país de recreo de los ricos, si somos todo un espectáculo!

   Está visto que en el fondo aún somos unos salvajes, aunque cada vez van quedando menos, eso también hay que reconocerlo. Quizá en un par de generaciones estemos a la altura de un país civilizado, de los de verdad. Aunque ¿qué país es totalmente civilizado? 


domingo, 6 de septiembre de 2015

Cinco pasos sencillos para hacer feliz a un hombre








¡Ay, los hombres!...esos animalillos que pululan a nuestro alrededor y que pueden ser adorables a la par que diablillos y siempre unos niños.

Supongo que vosotras al igual que yo, os habréis preguntado alguna vez qué hacer con ellos. Hay días que dan ganas de matarlos y trocear su cadáver, para servirlos en una posterior sopa de picadillo; y otros días, en cambio, te hacen rozar el cielo y sentirte la mujer más feliz del mundo. Y es precisamente por esos días, que he decidido publicar esta entrada. Si ellos son felices, nosotras seremos felices. Sí, lo habéis adivinado; en realidad lo hago por nosotras.

PASO 1

Por mucho que ellos se crean que son el sexo fuerte,( las cosas por mucho repetirlas no tienen que terminar siendo verdad), no son mas que humanos asustados ante los cambios de la vida. Les asusta que su equipo pierda, les asusta perder pelo, les asusta ganar barriguilla, les asusta quedarse sin cerveza...Pues ahí tenemos que estar nosotras tomando las riendas y poniéndolos firmes. Y la firmeza se consigue comprándole zumos, apuntándolos a un gimnasio y bailar semidesnuda delante de ellos a la hora del partido. Para lo del pelo no tengo solución. ¡Lo siento, chicas!...ya veréis como a la larga os agradecerán estos desvelos.




PASO 2

Comprarnos esa lencería maravillosa que cuesta un ojo de la cara y parte del otro. Por supuesto, la compra la cargaremos a cuenta de él. Nosotras nos sacrificamos con esos modelitos imposibles y ellos colaboran con su tarjeta. Las parejas tienen que compartirlo todo. Y al final, los que salen ganando son ellos, que disfrutan de la panorámica que les vamos a ofrecer.





PASO 3

A los hombres se los conquista por el estómago. Pues bien, como los queremos contentos que mejor que ir a los mejores restaurantes de nuestra ciudad y si me apuráis mucho y de verdad queréis hacer felices a vuestros chicos, llevadlos fuera del país. Hay todo un mundo gastronómico fuera de nuestras fronteras.


PASO 4 

Está comprobado que los hombres que saben trabajar con sus manos son unos hombres satisfechos. Habéis oído hablar de algún manitas deprimido?.yo, tampoco.Pues hagamos las delicias de nuestros muchachotes llevándolos a Ikea y que nos monten un armario para nuestros vestidos. Ellos estarán encantados de poder demostrarnos sus dotes constructoras.
           



PASO 5

Ellos, a fin de cuentas son también en el fondo un poco como nosotras. Les gustan los mimos, las caricias, sentirse guapos..y todo ello lo podemos encontrar en un spa maravilloso de un hotel de cinco estrellas. Hay unas sesiones para parejas que son toda una delicia. Vuestro chico, después de una buena exfoliación va a salir encantado y con ganas de repetir. No hay nada que una más a una pareja que un buen masaje y exfoliación conjunta.



Espero que con estos sencillos pasos podáis gozar de un hombre feliz...Lo sé, chicas, a veces tenemos que sacrificarnos un poco, pero todo sea por nuestros amorcitos.




jueves, 20 de agosto de 2015

Educación o evolución








Una cosa está clara, las nuevas tecnologías están cambiando nuestra manera de relacionarnos con el mundo e incluso de relacionarnos con otros seres humanos. Antes, y tampoco tengo que remontarme a tantos años, los vecinos éramos prácticamente familia. Siempre dispuestos a compartir nuestros huevos con quien los necesitara. Que una tortilla sin huevos a la hora de la cena es algo muy triste; y la tristeza era algo que no se toleraba en una buena comunidad vecinal. Si alguno de los integrantes de la colmena se levantaba tristón u ojeroso y se cruzaba en la escalera con la vecina del segundo, ésta, muy amablemente se interesaba por su estado y hacía partícipe al resto de la información obtenida para hacer una valoración conjunta. Si ahora ocurriera eso, tacharíamos de cotilla a la vecina y alrededores.
 Nos hemos vuelto más hoscos con el trato puerta a puerta. Ahora lo que se lleva es el trato pantalla a pantalla. Mucho más aséptico, ¿dónde va a parar? Pero claro, hay cosas que yo no termino de ver correctas, quizá sea que esté chapada a la antigua, pero a mí no me hace ninguna gracia que mientras atiendo a un cliente, éste esté pasando muy mucho de mí por seguir con su conversación telefónica. Me siento transparente. Completamente ignorada. ¿A fin de cuentas quién soy yo? Solo la persona que te ha sacado de un pequeño apuro al venderte algo que necesitabas y que tú has venido a buscar, que yo no te he obligado a venir. No crees que al menos merezco que me mires o que me des las gracias. Pero claro, eso sería dejar colgado durante medio segundo a la persona que tiene al otro lado, que sea quien sea, en estos tiempos siempre es más importante que la que tenemos delante.
Algo que también me molesta, quizá pueda ser yo un poco tiquismiquis, es que si estoy atendiendo a alguien, este alguien me ponga al teléfono a un desconocido para que me explique las necesidades propias o de algún otro. Por favor, que yo no me pongo en la oreja el móvil de cualquiera. A saber la de gérmenes que tendrá eso. Y una, además de tiquismiquis es escrupulosa. Cosas de mi educación como dama de alta sociedad en barrio obrero.
Pero y qué me decís de las quedadas entre amigos. Pueden ocupar una mesa durante toda una tarde y apenas dirigirse tres palabras, aunque sin parar de enviarse whatsapp durante todo el rato. Me recuerdan a los pájaros cuando están en el cable de la luz. Todos juntos pero sin mirarse.


Aunque he de reconocer que lo más sangrante es el daño que han hecho a las relaciones sexuales. 
Tuve un noviete que estaba tan apegado a su móvil, que una vez, estando en plena faena recordó que se había dejado el móvil en el bolsillo del pantalón. Cortó el momento íntimo para ir a buscarlo, no fuera que le llegara algún mensaje importante y él no lo leyera ipso facto. Por supuesto, acabé dejándolo y no a medias, como él me dejó a mí, sino por tuiter. Estoy segura que por ahí se enteraría antes que si se lo decía de viva voz.
Pero bueno, la sociedad avanza y las relaciones no sociales con ella. Así pues, toca renovarse o...seguir con nuestra trasnochada educación. Tú decides.

martes, 28 de julio de 2015

El final de los cuentos






No penséis que voy a hacer una disertación sobre el final de los cuentos como género literario, o como estudio antropológico, mitológico o cualquier "lógico" que se os ocurra. No. Voy a hablar de lo que realmente pasa después del the end en nuestras pantallas o libro.
Los cuentos siempre terminan bien. O al menos todo lo bien que se podía terminar hace unos lustros. En boda, y en el consabido atracón de perdices. Pero qué había después de todo aquello? Cómo fue la vida de nuestros protagonistas cuentistas? .Bien, yo lo he descubierto y como soy generosa lo voy a compartir con vosotros.

1. Blancanieves

Esta princesa siempre fue mi favorita. De pequeña quería ser como ella. Ese pelo tan negro, esa piel tan blanca, tan hermosa...Con el tiempo descubres que todo se consigue con tinte y sin exponerte al sol. Algo, por cierto, muy saludable para evitar manchas solares y otras enfermedades. Pero sigamos con lo que íbamos o no terminaremos nunca.
La cuestión es que la princesa despertó tras recibir un beso de un principe. Ellos ni se conocían, ni nada; y encima a él le cantaba el aliento más que a una charca de agua estancada. Realmente fue eso lo que salvó a Blancanieves. De puro ascazo empezó a tener arcadas y el trozo de manzana envenenado salió disparado.
La pobre tuvo que acceder a casarse con él, a pesar del asco que le daba; y la única manera que tenía de tolerarlo, era llenarle la boca de chicles de menta. Con el tiempo acabaron poniendo una fábrica de chicles y demás chucherías y terminaron haciendo una gran fortuna.
Sus descendientes hoy en día son dentistas.



2. Caperucita

Después de ser salvada por el leñador y deslumbrada por su gran...musculatura, decidieron irse a vivir juntos a casa de la abuelita. Pero la crisis también llegó a los cuentos, y el pobre hombre tuvo que emigrar hacia bosques canadienses para ganarse el jornal.
Decidieron que primero iría él, para encontrar trabajo y un lugar en el que vivir, y después llegaría ella. Pero el tiempo pasaba y Caperucita no recibía ningún aviso de su leñador. Pasado casi un año, el tipo del hacha le hizo llegar un mensaje, en el que le decía que se había enamorado de otra y que ya podía despedirse de irse con él a Canadá.
Caperucita no es que llorara mucho su pérdida, pues había aprovechado ese tiempo para estudiar veterinaria, y uno de sus profesores le había lanzado la caña en varias ocasiones. No hay que decir que aceptó tragarse el anzuelo, y acabó muy feliz con él en una reserva para animales salvajes del Africa Austral.


3. Cenicienta

Esta pobre lo único que quería era ir al baile y lucir un bonito vestido. Vamos, lo que queremos todas; solo que a ella le salió caro. Tuvo que pagar su noche de juerga teniendo que aguantar a un príncipe de por vida. Y vaya príncipe!. No fue casual lo del zapato. Al tipo le encantaba ese tipo de fetichismo, amén de otros de los que no voy a hablar aqui.
La pobre Ceni se pasaba el día subida en los tacones y....recibiendo lametazos en los zapatos por parte de su "amorcito".
Terminó con unos juanetes enormes y teniendo que visitar al callista una vez a la semana. ¡Trágico!






4. Rapunzel

El final de esta princesa supongo que os lo podéis imaginar. Tanto lanzar el pelo a modo de escalera, para que todo el mundo subiera a visitarla, terminó con una alopecia galopante. Intentaba disimularlo con pelucas, sombreros y tocados varios.
Su enorme colección de todo este tipo de objetos se puede visitar hoy en la torre de su castillo. Solo tenéis que escalar utilizando una trenza de pelo natural.



5. Bella 

Qué bonito ese final en el que ella decide quedarse con la Bestia a pesar de su fealdad, pero enamorada de su gran corazón. En realidad, Bella se habría quedado con cualquiera, por muy horroroso que fuera, pues la muchacha, como decirlo sin perder la elegancia le gustaban los tíos más que a un tonto una tiza, y si encima era una bestia, mucho mejor. Eso prometía noches de apasionada lujuria. La cuestión es que Bella disfrutó de su Bestia y de todos los demás.
Tonta no era!!



Y hasta aquí mi estudio sobre los verdaderos finales de los cuentos de hadas. Próximamente os contaré las andanzas de la Sirenita...

martes, 30 de junio de 2015

De Grecia, mordazas y otras cosas del llorar..








Vivimos tiempos convulsos, como dijera aquel, del que he olvidado su  nombre. Si es que alguna vez lo supe. Y es que cuando me tomo tres copitas se me revolucionan las neuronas y aquello puede ser un festival del humor o del llanto. Pero a lo que vamos; me siento muy Grecia. Y como nombre de pila está muy bien, pero lo que me interesa de la pila de la democracia, es que estos días hay un sector empeñado en criminalizarla precisamente por hacer uso de eso: de la democracia.

No voy a meterme aquí si Tsipras es un Leónidas del siglo XXI, sobre todo porque le faltan bastantes abdominales para ello, o si Varoufakis es una reencarnación humana de Terminator en versión mejorada. ¡Que lo es!
Lo único que quiero comentar desde mi humilde punto de vista, es que Europa, en realidad la parte rica del continente, se está comportando como una dictadura. Para qué escuchar las propuestas que le vayan a hacer. Ellos lo único que quieren es sangre, traducida en dinero. ¿Qué no tenéis dinero? pues aceptad la esclavitud sin rechistar. Y claro, como se han encontrado con la "revolución de los ilotas" están de un humor de perros. A algunos/as solo les falta morder.  (Léase Christine Lagarde, que mira a Varou con ojos picantones o la misma Angela Merkel, que se relame pensando en dar un revolcón...al país heleno).
Lo único que piden los griegos es que los dejen decidir su futuro, sea bueno o malo, pero será lo que ellos hayan elegido y no lo que otros les hayan impuesto.
Tampoco es tan difícil de entender, creo yo. Los culpables de la debacle no ha sido el pueblo llano, los de a pie, ya que ellos son los que sufren las restricciones, al menos que les dejen elegir cómo ir pagando la deuda que generaron otros.



Y ahora nos toca a  nosotros. La diferencia con Grecia es que aquí no nos dejan votar. Nos imponen una ley del silencio y de las buenas maneras. Maneras dictatoriales al modo de república bananera. Mucho criticar a Venezuela y resulta que ellos practican con el ejemplo. Disidentes en potencia todos los ciudadanos. Su idea es que nos sintamos seguros. Ni que aquí estuviéramos todo el día quemando contenedores, robando supermercados y sin poder salir a tomar una caña tranquilamente a la terracita del bar de al lado.
A mí personalmente no me hace sentir mas segura el no poder dar fe con imágenes de como unos policías machacan al personal   o se dedican a hacer labores impropias de su oficio. Y el no ver esposado a un político no  me hace sentir mejor. Me haría sentir mejor que no metiera la mano donde no debe, y si lo hace, el escarnio público no sería nada en comparación con el peso de la ley. Pero claro, aquí la ley según seas, pesa poco.
Y bueno, tal y como parece que se van a poner las cosas, no sé si me clausurarán el blog por subversivo, porque el tema dar opiniones no parece un asunto muy respetable para nuestro queridísimo gobierno, que dios lo tenga pronto en su gloria. Por si acaso, un placer haberos conocido.


domingo, 7 de junio de 2015

Lugares para perderse



El tiempo pasa inexorablemente, y si hace nada no hablábamos de otra cosa que turrones y fiestas navideñas, ahora lo hacemos de lugares fantásticos donde pasar nuestras vacaciones. Pero seamos realistas, no todos podemos permitirnos ir a aquellos lugares que nos gustaría, al igual que no podemos tener el trabajo soñado, ni el maromazo que creemos merecer. Si, la vida es injusta. No es normal que te mates en el gym para tener un cuerpo espectacular que nadie va a disfrutar,o en el mejor de los casos te gastes un dineral en ropa interior que te arrancarán sin echarle un vistazo siquiera. Bueno, esta idea no me parece mala, la verdad. ¿Qué aguantará más las embestidas de unos dientes  entrenados para el amor? ¿Las bragas de algodón o las de seda?
Pero dejemos de hablar de lencería y de cómo alimentar a nuestra mascota y vayamos al tema de lugares que debieras perderte. Si, lugares a los que es mejor no ir. Así ya no dejas de perder el tiempo con catálogos y folletos varios, y puedes dedicarte a los que verdaderamente merecen la pena.





LUGARES PARA PERDERTE:

1. Corea del Norte

Está demasiado lejos, y ya sabéis los efectos negativos que sufren nuestro pelo y piel, cuando pasamos demasiado tiempo en el avión. Fijaros en el pelo de las azafatas. Lo llevan siempre recogido en un moño o coleta, para que no podamos apreciar lo estropajoso que lo tienen. Al igual que las toneladas de maquillaje con la que tratan de disimular su ajada piel. Una pena, de verdad. No os hagáis azafatas. No merece la pena destruir vuestro rostro por el placer de conocer cielos internacionales. Al final, todos los cielos son iguales.
y bueno, que me lío; no vayáis a Corea del Norte, porque allí gobierna un señor un tanto desagradable y exagerado en sus manifestaciones sentimentales. A la que te descuidas te mete un cañonazo. Y no lo digo en plan erótico festivo. Lo digo tal cual. Cañonazo de esos de no matar las moscas.

2. Chernobil o Fukushima

A priori vuestro sentido aventurero os empuja a descubrir estos lugares. A jugar con el peligro y a demostrar al resto de los seres humanos que son unos miedicas y que no pasa nada. Además, las agencias en su afán recaudador pone unos precios muy ajustados a estos paquetes vacacionales. Pero no os dejéis engañar, es mejor gastar un poco más y seguir teniendo sólo dos ojos en la cara.

3. Cualquier desierto

Ya os lo he explicado alguna que otra vez. Las temperaturas extremas vienen fatal al cutis, y que se te meta arena en los ojos ni te cuento. Además, los camellos no me inspiran ninguna confianza. No, los animales tampoco. Y ellos podrán aguantar mucho sin beber agua, pero nosotros no. ¿Y allí dónde encuentras fuentes ? Porque lo de repostar en algún bar, ni hablamos.



4. Polo Norte, Sur y cualquier lugar que lleve el nombre "Polo"

Si es que no engañan a nadie. Si se llama Polo por algo será. Los polos son duros, fríos y te dejan la lengua helada, amén de si tenéis los dientes sensibles. Pues lo mismo os pasará en el resto del cuerpo de ir a cualquiera de estos sitios. Y la ropa que hay que ponerse, que me decís. Eso no queda bien a nadie por muy Miss universo que fuera. Paso de ir vestida como una foca, para eso ya están ellas. No es cuestión de ir haciéndoles la competencia.

5. Casa de la suegra

No creo que necesite explicación alguna. De verdad piensas pasar tus vacaciones a merced de esa señora. Se va a empeñar en darte de comer para engordarte y después decir a tu chico, que te has puesto jamona y que la Puri sigue suspirando por él y tiene menos culo.
Y por supuesto, hagas lo que hagas o lo que no hagas, estará mal. Lo suyo es lo mejor. Y su hijo es suyo, no lo olvides nunca. Y te lo dirá sonriendo y en un tono de voz suave y cantarín. Y claro, comentar algo de esto a tu querido amorcito es inviable. Su mami es la mejor del mundo.

Espero que os toméis en serio mis consejos y elijáis algún que otro lugar para pasar vuestros días de asueto, que para los poco que tenemos, mejor aprovecharlos en otros sitios y desde luego siempre en la mejor compañía. Y no me refiero a la aérea, que también.


lunes, 4 de mayo de 2015

El espía que me amó.







Lo que os voy a contar es totalmente cierto. Nadie me ha contado la historia. Yo la he vivido.
Hace unos meses, mis vecinos de al lado pusieron su piso en venta y se marcharon a disfrutar de su edad dorada a Benidorm. Pocas semanas más tarde el piso tenía inquilino, aunque no lo conocí hasta pasados bastantes días.
Una mañana llamaron a la puerta y me encontré frente a un hombre de lo más interesante y desde luego de lo más sugerente. Vaqueros con el botón de arriba sin abrochar y camiseta negra que se le ajustaba a la perfección..y yo os digo que había mucha perfección.
- Hola, me llamo Andrés y soy tu nuevo vecino. Esto te sonará a excusa cutre, pero ¿tienes huevos?.
- Bastantes- respondí mientras sonreía de manera socarrona. Creo que enrojeció y aquello me pareció enternecedor.
- Ya, vale, me lo creo, y de los otros, los de la tortilla?.
- De esos también. Cuántos necesitas?.
- Un par
- Por cierto, mi nombre es Meli.
A partir de ese momento Andrés y yo tuvimos varios encuentros casuales en el super, en el metro, en el gimnasio...No había día en que no nos encontráramos. Y resumiendo, tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. 
Se "rompió" una madrugada de sábado a domingo. Ambos nos encontramos a la vez frente a nuestro portal y decidimos que aún era temprano para dormir. Acabamos en mi piso, con una copa de más y con ropa de menos.


A partir de ahí, hubo muchos más encuentros no tan casuales. Era un tío muy divertido e inteligente y sabía hacer de todo...Un verdadero manitas!. Tendría que haberme dado cuenta que un tío que es capaz de desatascarte las tuberías, programar tu ordenador en cero coma segundos, colgarte un cuadro a la primera y arrancar una flor de un jardín para regalártela, tendría que tener truco. Pero yo estaba ciega.
Además, le encantaba escucharme. No se cansaba nunca de oírme hablar de mi trabajo. Es más, él mismo me hacía preguntas para que siguiera contándole. Y no es que sea el trabajo más emocionante del mundo. Trabajo en una editorial. Pero a él le parecía fascinante y yo me sentía muy halagada. Estaba muy interesado en conocer detalles del próximo libro que íbamos a publicar. Se trataba de de la historia de la enésima amante de alguien muy importante del país. Le gustaba que le contara las anécdotas que en breve todo el mundo podría leer. Nos reíamos mucho con algunos detalles.
También tuvimos un puente de lo  más romántico en la playa. Nos fuimos a Matalascañas. Hubo mar y montaña. No paramos!. Fue a la vuelta de aquel viaje cuando todo empezó a cambiar. Cada vez pasábamos menos tiempo juntos y a veces se ausentaba durante varios días seguidos. Cuando le preguntaba me contestaba de manera bastante vaga. Nunca tuve muy claro a lo que se dedicaba. Tenía algo que ver con la informática. Solía trabajar desde casa.
Le notaba cada vez más distraído y ahora visto desde la distancia, más triste. 
Un día desapareció.
 Aunque la última noche que pasamos juntos fue muy reveladora. Me lo contó todo. Había copiado el libro de la amante del político y ahora era otra editorial la que lo lanzaría antes que la nuestra. Nuestro viaje a la playa había encubierto la visita a un empresario jamonero, sospechoso de vender el secreto de la elaboración del jamón ibérico a los chinos. Me debatía entre la indignación y la incredulidad. Me juró que todo se había ido al traste porque se había enamorado de mí. No  me lo creí. Sin embargo, todos los meses, el mismo día, el 17, recibo una rosa roja y una tarjeta que lo único que contiene es el nombre de alguna ciudad de cualquier parte del mundo.


viernes, 24 de abril de 2015

Ojos que no ven...cuidado, que te enamoras.




No hay ciego más grande que el que no quiere ver, y yo estaba ciega, ciega por él.  Quería ver lo que él veía, y lo que realmente pasaba es que veía lo que él me quería mostrar, que es algo muy distinto.
Mis amigas intentaban hacerme entrar en razón. Ese tío no es para tí- me decían; pero aparte de ciega, también estaba sorda. El amor es una enfermedad que nos impide pensar con claridad.
La cuestión es que cuando desapareció, dejando como única despedida una breve nota en la almohada, me vine abajo.
No tenía ganas de salir, no tenía ganas de nada. Mi vida consistía en trabajar y vegetar delante de la tele o delante de un libro abierto al que no le pasaba nunca las páginas.
Una noche de sábado, encendí el ordenador y me metí en mi cuenta tuitera. Hacía mucho que no pasaba por allí, y se notaba. Había perdido a gran parte de mis seguidores. En realidad me daba igual. Apenas conocía a ninguno.
Comencé a navegar de perfil en perfil, dando al seguir un poco al tun tún, y uno de esos perfiles también me empezó a seguir. Tenía nombre de héroe clásico, seguramente no era el suyo, yo tampoco me presentaba con el mío. La cuestión es que aquel héroe, aquel Aquiles, me envió un privado.
- Hola, tú también te has quedado en casa?
Dudé unos instantes en contestarle, pero finalmente lo hice. Me sentía arriesgada aquella noche.
Y aquella noche tampoco dormí, pero no fue por las lágrimas y los malos recuerdos, si  no por la interesante conversación de mi compañero virtual. Descubrimos que teníamos muchas cosas en común. Hablamos de cine, de libros y de mil vivencias...
Durante varios meses no hubo noche que no conectáramos. Y fue precisamente una de estas noches cuando intercambiamos nuestros teléfonos y nos pasamos unas fotos. Él se parecía muchísimo a mi ideal de tío. Y cuando  escuché su voz la sonrisa me iluminó la cara. Tenía una voz preciosa. Tibia, aterciopelada, sensual y varonil. Nuestros contactos virtuales, se convirtieron en orales y nuestras charlas cada vez iban profundizando más en nuestras vidas. En una de nuestras múltiples conversaciones me dijo donde trabajaba. Era una ciudad distinta de la mía, pero no demasiado lejana. Quizá algún día podríamos quedar.
Siempre comentábamos esa posibilidad, la de quedar algún día y tomar unas cervezas juntos. Pero el tiempo pasaba y no llegábamos nunca a concretar nada.


Llevábamos ya casi un año de relación, cuando una amiga mía me convenció para que la acompañara a buscar trajes de novia a la ciudad donde mi amigo-amante-amor-secreto-virtual trabajaba. Bien, por fin se presentaba una oportunidad para conocernos. Decidí darle una sorpresa y presentarme en su oficina sin decirle nada. La sorpresa me la llevé yo!. Reconocí su voz nada más entrar en el ascensor. Bueno, tenía una voz tan preciosa que era normal que la hubieran aprovechado para eso. Claro, que tambíén era su voz la que escuché por megafonía llamando a alguien a un despacho. Me extrañó. Me acerqué a la recepcionista y le pregunté por Aquiles
- Qué Aquiles?
Le dije el apellido..Batty (Me había contado que su padre era inglés).
La chica se quedó pensativa y en ese momento se escuchó la voz de él.
- Es él. Esa es su voz.
- No puede ser!... Ese es nuestro prototipo de replicante.
-¿Cómo?
La recepcionista me contó a grandes rasgos que mi querido Aquiles era en realidad  una máquina. Un prototipo muy avanzado de replicante, que se parecía enormemente a un ser humano. Incluso se dice, me dijo a modo de secreto, que pueden tener sentimientos.
Todo me empezó a dar vueltas y antes de desplomarme delante de aquella mujer, salí a la calle como pude.
Le dije a mi amiga que  nos fuéramos, que no me encontraba bien. Y sin darle más explicaciones nos largamos sin amigo-amante-secreto-virtual, ni traje de novia.
He decidido que ya que soy una ciega emocional, al menos, que los tíos que me engañen existan de verdad, y si tengo que darles un bofetón en un momento dado, que les duela.
¡Hasta aquí mi historia!
Moraleja: Todos los tíos son iguales. Hasta los que no son de carne y hueso.